Cirujia aponeurótica

Foto Cirujia aponeurótica

Masaje a través del tejido conectivo (Cirugía Aponeurótica)

¿Qué es el tejido conectivo? El tejido conectivo o conjuntivo es aquel que se encuentra entre células, habitando los espacios entre órganos u otros tejidos. Antiguamente no se le daba importancia y, de hecho, apenas se estudiaba. Ahora está más que demostrada su importancia e influencia en el funcionamiento del organismo.

Entre sus funciones principales nos encontramos:

* Sostén mecánico del organismo.

* Reparación de los tejidos después de las lesiones.

* Protección contra la infección.

* Intercambio metabólico entre la sangre y los tejidos.

 

Es decir, de su estado depende la nutrición de nuestros músculos, tendones, ligamentos, órganos, etc. Así como el éxito o fracaso de la recuperación tras una lesión.

 

¿Qué es la Cirugía Aponeurótica o Aponeurológica?

Cirugía: el término cirugía proviene del griego χείρ jeir "mano" y εργον érgon "trabajo", de donde χειρουργεία jeirourgéia se traduce como “trabajo manual”.

Aponeurología: término utilizado por el catedrático español de Anatomía Humana Dr. Julián Calleja y Sánchez en su tratado, en 1878, para describir la anatomía del tejido conjuntivo.

Es una técnica manual, no invasiva, aplicada en el tejido conjuntivo. Tiene como objetivo la restauración del equilibrio biomecánico y funcional del cuerpo.

Se trata de un tejido viscoelástico, que tiene la capacidad de absorber todas las cargas (traumatismos, cargas emocionales, tensiones, etc) y, a su vez, de volver a su estado natural de equilibrio, a través de esta técnica.

¿En qué patologías se utiliza?

Conocidas sus funciones, queda demostrada su gran influencia en todo tipo de patologías. Os nombro sólo algunas, aquellas en las que he tenido el placer de comprobar los excelentes resultados de la técnica:

* Lesiones musculares.

* Cervicalgia aguda y crónica.

* Lumbalgia aguda y crónica.

* Ciática.

* Hernias discales.

* Cicatrices.

* Hombro congelado.

* Tendinitis.

* Bursitis.

* Esguinces.

* Ansiedad e insomnio.

* Fracturas óseas.

* Gastritis.

* Estreñimiento.

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